Sin embargo, en su emoción, Jim tropieza y derrama los cocodrilos en la tierra junto a un viejo duraznero. Por semanas, no pasa nada... hasta que un brote aparece. Y luego, un capullo. Y finalmente, .
Cuando hablamos de literatura infantil que trasciende el tiempo, pocas historias logran combinar lo macabro, lo dulce y lo profundamente humano como lo hace Jim y el durazno gigante . Conocido en inglés como James and the Giant Peach , este clásico de Roald Dahl ha sido un pilar en la biblioteca de millones de niños (y adultos) desde su publicación en 1961. Pero, ¿qué hace que esta aventura de un niño huérfano dentro de una fruta gigante sea tan especial? En este artículo, exploraremos cada rincón de esta obra maestra. ¿De qué trata "Jim y el durazno gigante"? La historia comienza con una tragedia. Un niño inglés llamado Jim (James en el original) vive una vida feliz junto a sus padres a la orilla del mar. Pero un fatídico día, un rinoceronte escapado del zoológico de Londres se los come (sí, así de oscuro es Dahl), dejando a Jim huérfano. Es entonces cuando es enviado a vivir con sus dos terribles tías: Spiker (Tía Spiker) y Sponge (Tía Sponge). jim y el durazno gigante
Estas dos mujeres son la personificación de la maldad perezosa. Obligan a Jim a realizar todo el trabajo pesado, lo golpean y lo alimentan con sobras de pescado. Jim vive una vida miserable hasta que un misterioso anciano aparece en el jardín y le regala una bolsa mágica llena de pequeños cocodrilos verdes brillantes. El anciano le dice que contienen "poderes terribles y maravillosos". Sin embargo, en su emoción, Jim tropieza y